
En el terreno, la dificultad de una instalación de aire acondicionado no radica en el montaje de las unidades. Se concentra en tres puntos que muchos guías pasan por alto: el perforado de la pared, el vacío de la conexión frigorífica y la elección del refrigerante frente a la normativa F-Gas. Comprender estos pasos técnicos antes de iniciar la obra evita rehacer costosas y sorpresas desagradables al poner en marcha.
Refrigerante y normativa F-Gas: una elección que condiciona la vida útil de la instalación
Antes incluso de hablar de ubicación o perforación, se debe resolver la cuestión del refrigerante. El reglamento europeo (UE) 2024/573, que entró en vigor el 11 de marzo de 2024, programa la eliminación progresiva de los aires acondicionados residenciales que utilizan refrigerantes con alto potencial de calentamiento global (GWP).
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Desde el 1 de enero de 2025, las bombas de calor aire/agua monobloque con R410A o R32 (GWP superior o igual a 750) están prohibidas en el mercado. A partir del 1 de enero de 2027, los splits de 12 kW o menos con R32 no podrán ser instalados en nuevas construcciones. Los dispositivos ya instalados podrán funcionar y ser mantenidos, pero las piezas y recargas se volverán progresivamente más escasas y más caras.
En la práctica, si se compra un aire acondicionado en 2026, hay que verificar que el modelo funcione con un refrigerante de bajo GWP (R290 propano, R454B o equivalente). Saber cómo instalar un aire acondicionado en casa pasa primero por esta elección de refrigerante, que determina la compatibilidad normativa de la instalación para los años venideros.
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Conexión frigorífica y vacío: la fase crítica de la obra de aire acondicionado
Se puede fijar una unidad interior en una pared en una hora. El vacío, en cambio, requiere equipo específico y no admite margen de error. Es la fase que separa una instalación fiable de un aparato que perderá rendimiento desde el primer verano.
Percusión y paso de las conducciones
El perforado de la pared exterior se realiza con el diámetro adecuado para el haz de conexión (tubos de cobre, cable eléctrico, tubo de desagüe de condensados). Se perfora con una ligera inclinación hacia el exterior para que el agua de condensación se evacue de manera natural. Un perforado horizontal o inclinado hacia el interior provoca filtraciones en la pared, un defecto que se observa regularmente en las instalaciones realizadas sin esta precaución.
Los tubos de cobre deben cortarse con un cortatubos, nunca con una sierra. Un corte con sierra genera virutas metálicas que se introducen en el circuito frigorífico y dañan el compresor. Las conexiones abocardadas (dudgeon) se aprietan con una llave dinamométrica al par prescrito por el fabricante.
Vacío y prueba de estanqueidad
Una vez conectada la unión, se conecta una bomba de vacío para extraer el aire y la humedad del circuito. Un vacío insuficiente deja humedad en el circuito, lo que degrada el refrigerante y reduce la vida útil del compresor. La bomba debe funcionar el tiempo suficiente para alcanzar un nivel de vacío estable, verificado con un manómetro.
Después del vacío, se mantiene el vacío durante varios minutos sin la bomba. Si la presión sube, hay una fuga. Se revisa entonces cada conexión una por una. Este paso de estanqueidad no es opcional: el decreto 2020-912 impone un control de estanqueidad para los equipos que contienen refrigerantes, y este control debe ser registrado.
Ubicación de las unidades interior y exterior: errores frecuentes en el terreno
El posicionamiento de las unidades determina tanto el confort térmico como el consumo eléctrico. Una mala ubicación puede aumentar significativamente el gasto energético.
- La unidad interior se fija en altura en una pared despejada, sin muebles ni cortinas cercanas que bloqueen la entrada de aire. El flujo no debe soplar directamente sobre una zona donde se esté sentado o acostado.
- La unidad exterior necesita un espacio suficiente (al menos 30 cm a los lados) para evacuar el calor. Si se coloca en un rincón confinado o a pleno sol, se sobrecalienta y el compresor trabaja constantemente.
- La distancia entre la unidad interior y la unidad exterior debe ser razonable. Cuanto más larga sea la conexión frigorífica, más se pierde en eficiencia. Los retornos varían en este punto según las configuraciones de vivienda, pero se observa que más allá de la longitud máxima indicada por el fabricante, el rendimiento disminuye notablemente.
- Prever la evacuación de los condensados desde la elección de la ubicación. Un tubo de condensados mal conectado o sin pendiente provoca desbordamientos en la vivienda, a menudo detrás de un falso techo donde el daño permanece invisible durante semanas.

Puesta en marcha y conexión eléctrica del aire acondicionado
La conexión eléctrica de un aire acondicionado split requiere una línea dedicada desde el cuadro eléctrico, protegida por un disyuntor adecuado a la potencia de la unidad exterior. Conectar un aire acondicionado a una toma existente compartida con otros dispositivos expone a disparos repetidos del disyuntor y a un riesgo de sobrecalentamiento del cableado.
En la puesta en marcha, se abren las válvulas de la unidad exterior para liberar el refrigerante precargado en el circuito. Luego se verifica el funcionamiento en modo frío y en modo caliente (para un modelo reversible), las temperaturas de salida, y la ausencia de vibraciones anormales.
Un punto a menudo pasado por alto: el instalador debe entregar un certificado de capacidad para la manipulación de refrigerantes. Este documento prueba que la intervención ha sido realizada por un profesional autorizado. Sin él, la garantía del fabricante puede ser rechazada, y el propietario se expone a sanciones en caso de control relacionado con las obligaciones de trazabilidad de los refrigerantes.
El decreto 2020-912 impone además un mantenimiento obligatorio cada dos años para los aires acondicionados con una potencia entre 4 kW y 70 kW. Este mantenimiento incluye la verificación de la estanqueidad del circuito, la limpieza de los filtros y un control del rendimiento. Mantener esta fecha en mente desde la instalación permite planificar el presupuesto de mantenimiento sin sorpresas.